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CUBA
y su defensa de los derechos humanos para todos. La
realización de los derechos económicos, sociales y culturales son
parte integral del compromiso en la promoción y protección de todos
los derechos humanos para todos los cubanos. Los
logros inobjetables de la Revolución Cubana en el disfrute de los
derechos sociales y culturales han debido ser reconocidos por los ideólogos
de la campaña anticubana. Si bien la nueva realidad se manifiesta en
los éxitos alcanzados en todos los sectores de la vida del país, también
son visibles las nefastas consecuencias del bloqueo y las agresiones
promovidas por EEUU contra el pueblo cubano. A continuación se exponen
algunos logros. El
trabajo, un derecho esencial del ser humano. Antes
del triunfo de la Revolución, el 24% de la población económicamente
activa se encontraba desocupada, 200 mil personas eran subempleadas y el
60% de los trabajadores asalariados tenían un ingreso inferior al
vigente. La
seguridad social solo protegía al 50% de los trabajadores y la
explotación del trabajo infantil era una práctica común. Al triunfo
de la Revolución había solo 194 mil mujeres ocupadas y 100 mil jóvenes
arriban a la edad laboral sin que exista posibilidad real de empleo. La
transformación en propiedad social de los medios de producción permitió
crear nuevas fuentes de empleo. Además, a partir de los 90, se incorporó
el concepto de estudio con empleo: asumiendo la superación, la
importancia de la capacitación, como se viene haciendo con más de 63
mil trabajadores azucareros. Fruto
de los programas de empleo, en 2003 se crearon 100 mil puestos de
trabajo. Por ello la tasa de desocupación es del
3%. En
Cuba la salud está en el centro de las prioridades. En la etapa
prerevolucionaria la mortalidad infantil superaba los 70 fallecidos por
cada mil nacidos vivos y la esperanza de vida era de 58 años. Además,
el 14,2% de la mortalidad general correspondía a enfermedades
infecciosas; hoy prácticamente esa causa de defunción ha desaparecido.
En el año 2004 se han destinado 2.270 millones de pesos para el
presupuesto a las transformaciones en los servicios de salud. Uno de sus
logros ya visibles fue la producción del 67% de las medicinas que
necesita la población cubana. Las
principales estrategias en la esfera de la salud son la revitalización
de la atención hospitalaria, los programas de tecnología de punta e
institutos de investigaciones; la docencia médica y la ayuda
internacionalista. En la actualidad hay 14 mil 732 médicos cubanos
cooperando en 65 países. En 2004 comenzará a utilizarse en la isla la
primera vacuna cubana tetravalente contra la difteria, tétanos, tos
ferina y hepatitis. Para el 2005 en la Escuela Latinoamericana de
Ciencias Médicas (ELAM), se espera que la matrícula sea de 10 mil
estudiantes con representantes de 66 etnias y pueblos indígenas. La
garantía de vida: seguridad y asistencia social La
asistencia social se limitaba a los esfuerzos de las instituciones
privadas de caridad que beneficiaba a un pequeño estrato de la población.
A
partir de 1959, el Estado Revolucionario transformó los seguros
sociales y dio financiamiento a las instituciones existentes para que
cumplan con su obligación. Hoy el sistema integral le brinda seguridad
social al 100% de los trabajadores y sus familiares. Protege a 1 millón
438 mil personas por el Régimen de Seguridad Social y 331 mil por el de
Asistencia Social[1],
para lo cual el Estado destinará a este sector 2.739 millones de pesos
en 2004. Dado
que Cuba es uno de los países más envejecidos de América Latina, le
brinda máxima la atención al adulto mayor, creando programas y equipos
de especialistas en gerontología para garantizar la gratuidad y
universalidad del servicio. La
misma relevancia es para la atención al discapacitado, ya que en el año
2002 el Gobierno cubano realizó un estudio clínico y psicopedagógico
en todo el país que permitió conocer las condiciones de vida de estas
personas para impulsar nuevos programas y propiciar su plena integración
social. La
educación: Una revolución dentro de la revolución. El
Gobierno de la República de Cuba, concede la mayor importancia a la
educación de sus ciudadanos, por considerarlo como un derecho humano. En
1953 la isla tenía 6,5 habitantes; más de 1/2 millón de niños no
asistían a la escuela y más de 2 millones de personas eran
analfabetas. Por eso una de las primeras medidas revolucionarias fue la
erradicación del analfabetismo y la creación de condiciones para
garantizar la educación universal y gratuita en todos los niveles.
Teniendo en cuenta los avances descriptos a continuación, Cuba ya
cumplió las metas trazadas por la UNESCO hasta el 2015. El Estado
cubano ha destinado 3.825 millones de pesos al presupuesto 2004.
La
educación superior ha sido transformada en Cuba para ponerla al
servicio de los intereses de su pueblo, se han universalizado. Se ha
incrementado la investigación científica y consolidado los postrados. Todos
los municipios del país cuentan hoy con aulas universitarias. La
municipalización de la educación superior permitió ampliar la matrícula
a 300 mil alumnos. La
cultura: patrimonio de la nación y garantía de su soberanía en un
mundo globalizado.
La
cultura es una de las fuentes esenciales del desarrollo a partir de la
riqueza espiritual, creativa, moral y ética. Tras la Campaña Nacional
de Alfabetización, se crearon las bases para un profundo desarrollo
cultural que incluyó la fundación de instituciones. Un sistema
editorial nacional, se ha promovido la lectura a escala de masas; un
sistema de enseñanza artística de alto rigor y amplia base popular. El
presupuesto es de 552 millones en el año 2004, mientras en 1997 era de
102; esto demuestra la prioridad que se le brinda a su desarrollo. Actualmente
existen en el país 20 escuelas de nivel elemental para la enseñanza
artística y 29 escuelas de nivel medio como resultado del impulso que
se le dio a esta enseñanza, cuyo escalón más alto es el Instituto
Superior de Arte (ISA). El
uso de las tecnologías de la información en el desarrollo
socio-cultural ha sido difícil para la isla. El arribo tardío de
internet a Cuba se debió a que hasta mayo de 1994 permaneció bloqueado
por Estados Unidos el acceso de los cubanos a estos sitios. La Ley
Torricelli de 1992, que reforzó el bloqueo, identificó las
comunicaciones en Cuba, lo que intentó encontrar una manera de
debilitar a la Revolución Cubana. El
bloqueo estadounidense obliga a Cuba a utilizar un ancho de banda y
conexión al satélite costoso y lento. Esto se resolvería si se
conectara un cable de fibra óptica entre Cuba y la Florida pero las
autoridades norteamericanas lo prohiben. A
pesar de ello, en todas las escuelas del país, incluidas las rurales,
se utilizan medios audiovisuales e informáticos. Un total de 30 mil
estudiantes cursan estudios como programadores y otras especialidades
informáticas de nivel medio. El
deporte: un derecho del pueblo
Se
ha desarrollado una amplia cobertura de enseñanza deportiva gratuita
que tiene como objetivo formar 38 mil 775 profesores especializados en
educación física, lo que representa un profesor por cada 83
habitantes, en contraste con 1 por cada 10 mil existentes en 1959. En
los últimos 10 años más de 10 mil colaboradores deportivos prestaron
sus servicios en 97 países. Cuba ha logrado ocupar un lugar destacado a
nivel internacional. En la última década del pasado milenio se mantuvo
entre los 10 primeros lugares en los Juegos Olímpicos, lo que ubicó a
Cuba entre los 30 países que más medallas de oro por habitante han
obtenido los Juegos Olímpicos en toda su historia.
Los
pilares del sistema político cubano:
Independencia, unidad, participación y poder popular. No discriminación
y justicia social. El
sistema político cubano es auténtico y autóctono, está fundado en
las experiencias heredadas de su historia de lucha. En 1976 se aprobó,
en referéndum popular, la Constitución socialista. En ese momento se
crearon entre otros, los Órganos del Poder Popular tales como la
Asamblea Nacional, el Tribunal Supremo y el Consejo de Estado. Entre
las características se destacan la elección de los delegados de las
Asambleas Municipales, realizadas en asambleas públicas por los propios
electores; donde se postulan los candidatos a delegados de las Asambleas
Provinciales y a Diputados de la Asamblea Nacional. Es
notable que la única propaganda aceptada es la biografía de los
candidatos, ya que no existen campañas electorales millonarias, de
difamación o manipulación. La
Constitución Nacional, reconoce la existencia de un solo partido político
en el país: el Partido Comunista de Cuba (PCC). No es un partido
electoral, es la continuidad histórica del Partido Revolucionario
cubano fundado por el Héroe Nacional José Martí. Le corresponde un
papel de orientación, supervisión y garante de la democracia
participativa y la justicia social en la sociedad socialista cubana. Al
triunfo de la revolución, la demanda popular fue en principio la
unidad. Los partido tradicionales existentes se autodisolvieron y sus
dirigentes se fueron a Miami. Actualmente,
la sociedad civil está integrada por 2200 organizaciones no
gubernamentales de todas las esferas, cuyo funcionamiento está
garantizado por la Ley de Asociaciones (Ley 54). Además, no necesitan
recurrir a la confrontación con el Gobierno para alcanzar sus
objetivos. Este último les brinda apoyo, críticas y opiniones; las
respeta asumiendo el derecho para formular programas y participar en
decisiones políticas. Existe
también el derecho a la sindicalización con legislación vigente y práctica
cotidiana en todos los centros de actividad laboral del país: 19
sindicatos nacionales; 5.426 buroes sindicales; más de 100 mil
secciones sindicales con casi 715 mil dirigentes. La
lucha por la unidad tiene larga tradición en Cuba, fue en 1938 que se
constituyó la Confederación de Trabajadores de Cuba, convertida al año
siguiente en Central. Los
medios de difusión y la prensa fueron tomados por el pueblo al gestarse
las transformaciones revolucionarias. Todos los cubanos tienen
garantizado el amplio acceso a la información. Hoy están prohibidos
los monopolios privados; ni el uso de los medios para propaganda
comercial, pornografía incitación a la violencia. Los medios en Cuba
son utilizados para propiciar el debate y la crítica ciudadana y educar
a los niños y jóvenes. Recrudecimiento
de la agresividad en la política anticubana de EEUU bajo la
Administración Bush La
posibilidad de una agresión militar de los EEUU contra Cuba es hoy
real. El carácter imperialistas de las proyecciones plasmadas en la
estrategia de Seguridad Nacional de los EEUU oficialmente presentada el
17 de diciembre del 2002 expresa claramente el derecho de la
superpotencia de recurrir de manera unilateral a la llamada guerra
preventiva y se esfuerza constantemente por buscar el apoyo
internacional. La
Administración Bush aprovecha la coyuntura del sentimiento anti-terrorista
del pueblo norteamericano tras los atentados del 11-S., para llevar a
cabo esta política. La
escalada agresiva contra Cuba del gobierno de los EEUU comenzó en el
2001. EEUU declaró en una resolución anti-cubana en el 57 período de
la C.D.H. que incluyó nuevamente al país en la lista de Estados que
promueven el Terrorismo. En
el año 2002, el gobierno de los EEUU nominó a más de 34 individuos de
origen cubano para cargos de importancia en el Ejecutivo. Entre ellos,
Otto Reich como Secretario de Estado Asistente para Asuntos del
Hemisferio Occidental. En el año 2003, entre las acciones que podían
citarse, se encuentra el incremento de las violaciones a los acuerdos
migratorios y del aliento e impunidad a la inmigración ilegal. A
diferencia de años anteriores, EEUU otorgó entre Octubre del 2002 y
Febrero del 2003 solo 505 visas de migrantes cubanos, lo que representa
el 2,5% del total de visas estipuladas por los acuerdos migratorios
bilaterales. Por otro lado, se han recrudecido las restricciones de
viajes de norteamericanos a Cuba. También
se han incrementado notablemente las provocaciones y actividades
subversivas de la S.I.N.A. (Sección de Intereses de EEUU en La Habana)
con el fin de generar una crisis que justifique una acción militar.
Esto demuestra que se han incrementado sustancialmente los fondos públicos
y secretos para el financiamiento a las organizaciones mercenarias que
EEUU pretende presentar como defensora de los derechos humanos. Justicia
versus mercenarismo: En
1980, con el gobierno de Ronald Reagan, se impusieron significativos
cambios en la estrategia para derrocar a la Revolución Cubana:
aparecieron activistas y grupos de derechos humanos financiados y
reclutados por Washington acompañados por grupos ultraconservadores y
de extrema derecha norteamericanas vigentes hasta el momento. Los
mercenarios juzgados en 29 juicios, fueron el disparador de una campaña
mediática internacional en manos de la propaganda anticubana para
boicotear lo procesos penales que el Tribunal Supremo llevaba a cabo.
Ninguna persona fue condenada a pena de muerte ni cadena perpetua; los
juicios no fueron secretos y los abogados defensores contaron con
algunas ventajas como acceder previamente al expediente de la acusación.
Se pudo demostrar claramente que los mercenarios sancionados nos eran ni
sindicalistas, ni periodistas ni bibliotecarios independientes. Las
transmisiones radiales y televisivas de naturaleza subversiva con el uso
de satélites comenzaron a partir de septiembre del 2003. Así llegan a
Cuba 2220 horas semanales desde estaciones gubernamentales y privadas
con falsas informaciones y mensajes para influir en la opinión pública
y generar el caos interno. También
se ha prohibido la III Feria de alimentos y productos agrícolas de
compañías norteamericanas en La Habana, lo que alimenta el bloqueo
comercial. La
agresividad de la activa oposición se refleja en los discursos de los
altos funcionarios de la Administración Bush. "Lo que esta pasando
en Irak es un muy buen ejemplo para Cuba", Hans Hertel, embajador
de los EEUU en República Dominicana. El
gobierno cubano ha demostrado una transparente aplicación del derecho a
los agentes encubiertos que fueron acusados de conspirar contra el orden
constitucional interno. En ningún caso de las 75 personas que se
sometieron a juicio, se aplicó pena de muerte, cadena perpetua tal como
ha propagandizado la prensa anticubana.
Lucha
del pueblo cubano por su derecho a la libre determinación La
hostilidad histórica de las fuerzas imperialistas data del siglo XVIII
antes de la independencia de las 13 colonias inglesas, cuando los
colonizadores argumentaban la necesidad de que se hostigue a las
naciones de México y Cuba. En 1823 se delinea la esencia de la política
que aplicaría EEUU contra Cuba en todo el siglo XIX conocida como
"la fruta madura": la gravitación política de un país que
al separarse de España es incapaz de sostenerse por sí solo. Pero en
1868 se inicia la gesta emancipadora de la nación caribeña y 30 años
más tarde la guerra independentista convocada por el héroe nacional
José Martí y el Partido Revolucionario Cubano. La independencia fue
interrumpida por la ocupación militar norteamericana en la Isla. Desde
ese momento, el Congreso de los EEUU impuso el derecho de intervención
en un apéndice de la Constitución local denominada Enmienda Platt.
Esto le permitió al país del norte el control del país en todas sus
esferas donde proliferaron males como la corrupción, pobreza y
violencia que alcanzaron su punto máximo en la Dictadura de Fulgencio
Batista (1952-1958). La Enmienda Platt además garantizaba el derecho de
construir bases navales y carboneras en el territorio caribeño. En ese
momento se establece la Base Naval de Guantánamo. El
triunfo de la Revolución Cubana el 1 de Enero del año 1959 significó
la verdadera independencia y soberanía del pueblo. A
partir de allí, cuatro décadas de acciones terroristas contra Cuba han
sumado al menos 681 agresiones que han sido probadas y documentadas: 68
en la década del 90 y 39 en el nuevo siglo. Los objetivos han sido
ataques contra instalaciones costeras, embarcaciones, sedes diplomáticas,
naves aéreas, intento de asesinato a dirigentes, introducción de
plagas contra la agricultura y de gérmenes contra la población así
como ofensivas contra instalaciones públicas. Más de 5.500 cubanos han
recibido lesiones permanentes en su integridad física por dichas
acciones militares. En
1961 se intensificaron los atentados con la quema de cañaverales
durante la zafra cubana y el sabotaje de fábricas y ataques contra
fincas. En abril de ese año se produjo la invasión por Playa Girón
(Bahía Cochinos) con un ejército de 1500 mercenarios organizados y
entrenados por la CIA. Otra
forma de terrorismo empleada contra Cuba fue el bandidismo bautizada así
por las 299 bandas que en los primeros 6 años de la Revolución cometían
asesinatos contra la población rural, dejando un saldo de 500 muertos. Entre
1959 y el 2001, 51 naves fueron secuestradas. Casi todas fueron
dirigidas hacia EEUU y la mayoría de ellos nunca fueron devueltos. El 6
de Octubre del 1976 ocurrió el más monstruoso acto terrorista de EEUU
en este período: el estallido en pleno vuelo de un avión de Aerolínea
nacional con 73 personas a bordo. El
bioterrorismo también tuvo su lugar en la lista de acciones
terroristas. En 1971 agentes vinculados a grupos terroristas
cubanoamericanos introdujeron en Cuba el virus de la fiebre porcina
africana. 500 mil cerdos tuvieron que ser sacrificados. El bioterrorismo
no solo fue empleado contra la producción agropecuaria, sino con los
seres humanos. En 1981, se reportaron casos de infectados con el
Dengue-2, enfermedad relacionada con cepas de laboratorio desarrolladas
únicamente en instalaciones norteamericanas. Se desató una epidemia de
una enfermedad nunca había existido en el país, que dejó un saldo de
344 mil 203 infectados y 158 fallecidos. El problema visible en todo aspecto es el bloqueo genocida impuesto unilateralmente y en violación del derecho internacional. Ha sido una verdadera guerra económica de exterminio, que se encuentra actualmente en la fase de máxima intensidad. Ha causado daños al Sistema Nacional de Salud, ha entorpecido la adquisición de tecnologías, materias primas, medios de diagnóstico, equipos, repuestos y medicamentos. Además, el bloqueo ha tratado de impedir el avance de la ciencia y técnica, el acceso a las fuentes de financiamiento y a los créditos. Otra de las esferas afectadas es la de los alimentos estos están sometidos a enormes restricciones y las empresas estadounidenses tiene que realizar engorrosos trámites para ser vender productos a Cuba. Estos no pueden ser vendidos a empresarios norteamericanos que estén interesados.
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