Soy
fiel a mi palabra:
lo diga el colibrí
de florido momento.
Que se desnude el día y lo declare.
Que se agriete la tierra
para emitir su voto.
Carlos Pellicer
YO QUIERO
Yo quiero hacer canción de cada día,
en cada corazón descubrir a un hermano,
repartir lo que tengo a cada mano
sin temor a anhelar lo que tenía.
Yo quiero que una lluvia de armonía
penetre en la raíz del ser humano
y que la acción del vil y del profano
se transforme en bondad y en simpatía.
En cada amanecer, que una sonrisa
tenga la magnitud de una montaña
y que un gesto de paz nazca en la brisa
llegando a lo más hondo, nuestra entraña.
Que al germinar mostremos sólo amor,
unidos, como pétalos de una misma flor.
18 de junio de
1999
ETERNA INMUNIDAD
Este amor cuyos sueños apuntamos
hacia la inmensidad de nuestras vidas,
se esconde del dolor de una partida
en un suspiro cuando lo miramos.
Este amor que asumimos y moldeamos
sin poner condición a una medida,
tiene en la escasa dicha compartida
la eterna inmunidad de lo que amamos.
Si en tu dolido pecho escuchas canto
con una voz lejana y peregrina
no confundas mi canto con el llanto.
Aquí por el camino donde hoy ando
mi corazón te sigue conservando
con este amor que nunca se termina.
22 de junio de
1999
REGRESARE
Regresaré y le diré a la vida
he vuelto para ser tu confidente.
De norte a sur le entregaré a la gente
la parte del amor en mí escondida.
Regresaré la alegría desmedida
de quien sabe reír humildemente.
De este a oeste levantaré la frente
con la bondad de siempre prometida.
Por donde pasó el viento, crudo y fuerte,
iré a buscar las hojas del camino
y agruparé sus sueños de tal suerte
que no puedan volar en torbellino.
Cantaré mis canciones al destino
Y con mi voz haré temblar la muerte.
24 de junio de 1999
HERMANA
Hermana, pensando en ti camino
por un claro de amor. En medio
de este ser y estar, en este asedio
tú eres faro que alumbra mi destino.
Ausente de una voz, me llega el trino
consolador de tu santo remedio,
que calma el desamor y anula el tedio
de no poder andar por donde vino.
la proa de mi barco abriendo muros.
Por ti, soy casi ayer, y en los maduros
frutos de la sembrada simpatía
saboreo tu néctar de ilusiones.
Por ti, de un mástil se alzan las razones
para ser lo que soy, y además, poesía.
27 de junio de
1999
EL BESO DE LA PATRIA
Hay cosas especiales en la vida
que nos hacen sentir gran emoción:
algún comienzo, alguna despedida,
un nuevo amigo, una dulce canción.
A veces escoger la preferida,
la deseada con más ilusión,
es difícil, pues en cierta medida
todas tocan profundo el corazón.
Pero si fuera yo seleccionado
a decidir en esta situación,
pensaría en lo que más he amado,
aquello que merece más amor
y te diría sin vacilación:
el beso de la patria es lo mejor.
27 de junio de
1999LA FIRMEZA DE TU SUELO
En esta vida entre días oscuros
y días claros, alzo mi canto.
Grito con una voz con la que espanto
toda mi soledad, rompiendo muros.
Aquí están a la sombra los maduros
momentos que una vez dijeron tanto
y tan secretamente en el encanto
de la vida fugaz fueron seguros.
A veces paso el día junto al cielo,
escogiendo una nube, la primera,
que me quiera llevar en su alto vuelo
al sitio donde me aguarda la espera.
Yo sé que la firmeza de tu suelo
conserva para mí la primavera.
5 de julio de
1999
DIEZ MESES
Fiel como a una condena, a cada tarde,
la blanca soledad del soñador acude.
Nada puede impedir que se desnude
la mirada que en su corazón arde.
Por razones serenas cada tarde
la cal azul de su pensar sacude.
El no da lugar a que se escude
quien recorre el camino del cobarde.
El no quiere pasar sin verse a solas
con su suerte, descubrir su pasado,
saber cuánto de éste se ha olvidado,
cuánto sigue presente entre las olas.
Él sabe que hay futuro si te creces
y eso vino a decirle a sus diez meses.
11 de julio de
1999
EL MUNDO DE TU MANO
Cuando el brazo lea mis poemas
de una noche callada y encendida,
blanca y frágil, la frase nunca oída
irá cambiando todos tus esquemas.
La esencia es fuego y frío, no le temas.
Todo se aprende con tiempo y medida:
los inviernos de cada despedida,
los veranos de amor con que te quemas.
Yo escribo, echo de menos la ventana
que nos hizo de puerta hacia la luna
y nos traía el sol en la mañana.
Nada en este pesar ha sido en vano.
Tú sigues siendo luz como ninguna,
yo sigo viendo el mundo de tu mano.
18 de julio de
1999
MADRE MIA
Llamarte por tu nombre, flor y amiga.
Tus manos hacen mundo cada día.
Mujer deshabitada, rebeldía
para hacer que el amor arribe y siga
Lágrima del frutal y de la espiga
que solemne se llena de alegría.
Isla dinámica en la geografía
de donde el corazón la paz obliga.
Tu nombre es una inmensa desnudez
de luz y vida. Sin ti la lucidez
no podría encontrar lo más sublime.
Donde yo te menciono hay valentía,
y al hacerlo, tu evitas se lastime
mi paz y mi entereza, madre mía.
23 de julio de
1999 |
FIEL
Soy fiel a mi palabra cada día,
todo amor a tu intocable espera,
lo mismo en la mañana austera,
que en la tarde de gris, fría y sombría.
Por ti en la soledad, quieta y vacía
el verso toma forma de bandera.
Por ti no tiene miedo la extranjera
sangre del alma abierta, tuya y mía.
Si el silencio me pide que yo aclare
el segundo de cada sentimiento,
que se alce el amor y lo declare,
que se abra la tierra y dé su voto,
que el cielo te confirme: !Nunca miento!
Sigo siéndote fiel, el más devoto.
29 de julio de
1999
SOBRINO
Yo tenía tus años. Alguna vez
fui de la misma forma que hoy tú eres.
Crecí tal como un árbol con deberes
que formaron conciencia y madurez.
Aprendí bien a contar hasta diez,
a respetarme a la par que a otros seres.
Llevo siempre conmigo dos placeres
que son: amar y vencer el revés.
Como todo mortal no soy, ni fui
perfecto. Nunca he dicho no a nada,
excepto a la traición. Nunca huí,
ni desvíe el honor de mi camino.
Así he tenido todo si no hay nada.
Así me siento ser hoy tú, sobrino.
2 de agosto de
1999
TESON
Si en la última piedra del camino
nos sentamos a ver qué nos espera:
¿Qué será de la alegría entera?
¿Qué será del amor, del plan divino?
No dejes escapar por donde vino:
a la frescura azul de la pradera,
a la esperanza de la primavera,
a la emoción del inmenso destino.
Vive un millón de amores cada día.
Levántate al clarín que da la vida.
En tu enorme sonrisa se confía
para seguir la obra acometida.
No te quedes ahí, sigue mil veces
con el mismo tesón de ya once meses.
9 de agosto de
1999
UN PEDAZO DE CIELO
Por el amor más viejo de la tierra,
por la sangre de vasos generosos,
son inmensas las rocas y frondosos
los árboles donde mi paz se aferra.
A veces muere el hombre porque yerra.
A otros matan, dicen, por peligrosos.
Inaceptables son los ojerosos
designios de la muerte y de la guerra.
Frente al crimen mis ojos en la sombra
tratan de abrir un pedazo de cielo
donde poner la paz que el hombre nombra.
Junto mis manos, levanto del suelo
mi corazón, mi palabra y mi rabia
bendiciendo al amor que nos irradia.
16 de agosto del
1999
MI AMIGO
Ahora que otro poema me presiente
yo voy a penetrar en tu mirada
en donde no hace falta decir nada
sólo escuchar su voz, franca y ardiente.
Ausente de tu mano un eco siente
la mía. El recuerdo de tu llamada
prolonga y entrega por cada
invierno, un sol resplandeciente.
¿Cuánto te habrá dolido acostumbrarte
a recordar un nombre con mirarte,
a un partir sin cesar, a un sueño roto?
Te veo en el espejo del que broto
y me respondes siempre que te digo
un lamento sin voz, tú eres mi amigo.
18 de agosto de
1999
SIN REVERSO
Nadie le da respuesta a mis preguntas.
La soledad es alma del consuelo.
Ella pone a volar en alto vuelo
las buenas y las malas, todas juntas.
La pena y la añoranza como puntas
se clavan en la sangre de mi suelo.
La paciencia retengo, miro al cielo
con anchas ganas de vivir adjuntas.
Yo no soy más que un ordinario ser,
triste y alegre, borracho de sueños
que busca con un verso un renacer.
Y aquí estoy despoblándome de dueños,
tratando de hablar a mi universo,
yendo y amando, libre y sin reverso.
19 de agosto de
1999
COMPAÑEROS
Empujando la distancia mecimos
las hamacas desnudas de los años,
en el compacto tiempo los tamaños
de la amistad invicta mantuvimos.
En las sombras históricas nos vimos
cual celestiales cuerpos aledaños
Al ascender usamos los peldaños
que con honra y modestia construimos.
Tú, compañero, fruto de la humildad
me has enseñado tantas cosas claras
que donde estoy, está tu claridad.
Yo, mendigo de versos, fiel abrigo,
escribo lo que soy sin formas raras
y en éste soy, amigo, eres conmigo.
4 de setiembre de
1999
PRINCIPIOS, COMO HERMANOS
Más de cuarenta años, quince mil días
casi ya de existir, de tener manos,
de tratar a las cosas con humanos
y profundos cuidados, como mías,
A veces me acompañan fantasías.
Nunca olvidé estar cerca de lejanos.
Gracias a los principios, como hermanos,
puedo llevar la cuenta de los días.
Bajo inconformes tempestades callo.
Y si el día amanece de gris hallo
que la razón para salir me sobra.
Con cada nueva hora te defines
y cuando tienes frente a ti la obra,
el lamento cabe sólo a los ruines.
6 de septiembre
de 1999
SIEMPRE ABIERTA
Ya no importa el color ni el detalle,
hoy cumple un año el día que ya existe.
Yo pasaré la noche que nos viste
bajo la vieja sombra de tu calle.
Hoy hace un año, !Que salte y estalle
ese momento de fragancia triste!
Yo devoro la sangre que me diste
y tus palabras hacen que me calle.
Por ti la soledad es tan desierta
que no se ve de noche ni de día.
Con la verdad de nadie siempre abierta,
pongo cercana a mí la lejanía
y nuevamente con la poesía,
al año, con mi amor, abro tu puerta.
12 de septiembre
de 1999
CUATRO PAREDES
Cuatro paredes conforman el nido
donde nacen y nacen nuevos versos
cuatro paredes de un odio perverso
que no pueden frenar mi recorrido.
Cuatro paredes blancas que han querido
impedirme la luz y el universo
cuatro paredes que ya sin reverso
la fuerza del honor han demolido.
No importa el tiempo ni las condiciones,
no importa el frío ni el silencio crudo,
cuando se tienen firmes convicciones
no hay imposibles para el optimismo
y ante el chantaje obsceno, vil y rud
aprendemos a dar más de uno mismo
29 de septiembre
de 1999
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